Este juego de mesa es la versión moderna del clásico "¿Quién es quién?

Es para 1 o 2 jugadores (aunque si te organizas puedes jugar en equipo), y la dinámica es sencilla: cada uno elige una carta de personaje sin que el otro la vea, y luego van turnándose para hacer preguntas de sí o no, como "¿Tu personaje lleva gafas?

".

Es de esos juegos que enganchan porque cada partida es distinta y te obliga a pensar bien las preguntas.
El tablero mide unos 14x14 cm, con dos paneles rojo y azul, y es compacto, así que cabe en cualquier mesa sin ocupar demasiado.

Viene todo en una cajita que lo mantiene ordenado y es fácil de transportar, perfecto para llevar a las reuniones familiares, a la escuela o de viaje en coche para matar el tiempo.

Lo mejor es que no solo es divertido, sino que también ayuda a desarrollar el pensamiento lógico, la memoria y la capacidad de observación.
Los niños aprenden a formular preguntas estratégicas y a descartar opciones de forma sistemática, y los adultos también pasan un buen rato intentando no equivocarse.


Sin duda, un juegazo que merece la pena tener en casa.

